Ayuda a mejorar la concentración, recuperar el control mental y mantener la calma en momentos de presión o distracción.
Paso 1: Adopta una posición cómoda
Siéntate con la espalda recta y mantén los hombros relajados.
Paso 2: Inhala lentamente por la nariz (4 segundos)
Respira profundo mientras cuentas lentamente hasta cuatro.
Paso 3: Mantén el aire (4 segundos)
Sostén la respiración de forma tranquila y controlada.
Paso 4: Exhala lentamente por la boca (4 segundos)
Suelta el aire lentamente manteniendo el mismo ritmo.
Paso 5: Mantén los pulmones vacíos (4 segundos)
Espera unos segundos antes de volver a inhalar.
Paso 6: Repite el ciclo
Continúa el ejercicio manteniendo un ritmo constante y equilibrado.
- Imagina un cuadrado mientras realizas cada fase de la respiración
- Mantén toda tu atención en el conteo
- Si te distraes, vuelve suavemente al ritmo respiratorio
Practícalo de 3 a 5 minutos antes de estudiar, trabajar o realizar actividades que requieran concentración.