Respiración con exhalación larga

Ayuda a recuperar el control durante momentos de pánico, reduciendo la sensación de ahogo y calmando la respiración acelerada.

Cómo hacerlo

Paso 1: Detente y adopta una posición cómoda
Siéntate o apoya tus manos sobre tus piernas para sentir mayor estabilidad.
Paso 2: Inhala lentamente por la nariz (4 segundos)
Respira suave, sin intentar llenar demasiado los pulmones.
Paso 3: Exhala lentamente por la boca (8 a 10 segundos)
Suelta el aire muy despacio, como si dejaras escapar toda la tensión acumulada.
Paso 4: Concéntrate en la exhalación
Pon toda tu atención en sacar el aire lentamente y sentir cómo tu cuerpo comienza a relajarse.
Paso 5: Repite el proceso
Hazlo varias veces hasta que tu respiración se vuelva más estable y tranquila.

Consejos

- No luches contra la sensación de pánico, solo vuelve a la respiración
- Exhalar lento es más importante que inhalar profundo
- Mantén la mandíbula y los hombros relajados

Duración recomendada

Practícalo de 2 a 5 minutos o hasta sentir que recuperas el control de tu respiración.