Ayuda a relajar el cuerpo, reducir la tensión acumulada y generar una sensación de calma profunda mediante una respiración más natural y consciente.
Paso 1: Busca una posición cómoda
Siéntate o recuéstate relajando lentamente los hombros y el cuello.
Paso 2: Coloca una mano sobre tu abdomen
Pon una mano en el pecho y otra sobre el abdomen para sentir el movimiento de la respiración.
Paso 3: Inhala lentamente por la nariz (4 segundos)
Respira profundo intentando que el abdomen se eleve más que el pecho.
Paso 4: Exhala lentamente por la boca (6 segundos)
Suelta el aire despacio mientras sientes cómo el abdomen vuelve a relajarse.
Paso 5: Mantén un ritmo tranquilo
Continúa respirando de forma lenta y natural, enfocándote en el movimiento del abdomen.
- Evita levantar los hombros al respirar
- No fuerces la entrada de aire
- Concéntrate en mantener una respiración suave y profunda
Practícalo de 5 a 10 minutos para alcanzar una mayor relajación física y mental.